jun 15 2009

sobrevive a impacto de meteorito

Roberto

jovenmeteorito_intYa lo decía, estoy aburrido y mientras espero a que entre mi siguiente paciente (hoy nos cancelaron algunos, lo que incrementa mi tiempo muerto) he leído un poco en internet, que si de medicina, que si de futbol y la salvada de Kaká (auténticamente una idem) para que Brasil no empatara con Egipto, que si una recetilla de un cocktail de galletas Oreo, siempre esquivando las noticias que hablen de política, hoy no quiero leer de política.

De pronto me topo en El Universal con una noticia  que bien podría pertenecer al Semanario de lo  Insólito o al Alarma, en realidad me llamó la atención por lo curioso. Las probabilidades de que me caiga un meteorito, creo, son muy bajas, pero si además de caerme sobrevivo, estoy seguro son muchísimo menores.

Agrego la nota de dicho diario:

Un joven alemán se ha convertido en la segunda persona en el planeta en sobrevivir al impacto directo de un meteorito, según reportes de científicos.

Gerrit Blank, de 14 años, tiene una cicatriz de ocho centímetros en la mano en la que fue golpeado por la roca, poco más grande que un frijol y que viajaba a unos 48 mil kilómetros por hora, según reporta el sitio UPI.com.

“Al principio vi un gran círculo de luz en el cielo y de pronto sentí un dolor en mi mano. Un instante después escuché un gran estruendo, como un relámpago”, dijo Blank.

Por su parte, Asngar Kortem, director de Observatorio Hohmann en Alemania, asegura que los exámenes revelaron que la roca que golpeó al joven era en realidad un meteorito.

“La mayoría de los meteoritos ni siquiera llegan a la superficie terrestre ya que se evaporan en la atmósfera”, señala Kortem.

El único otro caso conocido de un ser humano que sobrevivió al impacto de un meteorito fue en Estados Unidos en 1954, cuando una roca del tamaño de una uva atravesó el techo de un hogar en Alabama y golpeó a una mujer mientras dormía

Fuente: El Universal

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sep 10 2007

estar salado…

Roberto

En México, como en otros países latinoamericanos, a una persona que en forma recurrente tiene mala suerte, o tiene una racha de eventos desafortunados se le dice que está salado, y en base a las costumbres indígenas de la región se le recomienda se haga “una limpia”, es decir que acuda con un brujo, curandero o chamán a que bajo un ritual le quite la mala suerte o las malas vibras.

Pues bien, creo que voy a tener que acudir a que me hagan una limpia, y en forma urgente, el lunes temprano por la mañana le pegan a mi coche y me lastiman toda la lámina en el costado posterior derecho, motivo por el cual tuve que llevarlo a que lo repararan, siendo el servicio muy rápido, a un costo aceptable y con excelente calidad (¡Recomendado! El Zarco y El Zarco Jr. en la ciudad de Aguascalientes). Saliendo del taller, ni siquiera 15 minutos fuera del lugar y una piedra (o al menos eso creo) es proyectada contra mi parabrisas y este se estrella, como dato curioso además es que el vehículo que iba adelate de mí, esta a una distancia muy lejana, y en otras ocasiones creo me han pegado piedras a mayor velocidad, en esta ocasión no iba a más de 60km/hr.

En fin, ¡acudiré a Catemaco lo antes posible, me colgaré mi ojo de venado y no sé que otros remedios tendré que practicar con la finalidad de conseguir que se me caiga toda esta sal!

En realidad no creo en la suerte, creo que uno se traza su propio camino, y uno de los riesgos de tener automóvil o de salir a carretera es que una piedra te rompa el parabrisas, y otro auto le pegue al tuyo entre muchos otros riesgos… pero si la suerte no existe… ¿cómo debería llamarle a esto?

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