dic 12 2008

¿libertad de expresión o libertinaje?

Roberto

Quienes me conozcan, sabrán que soy Católico, creyente y procuro ser un buen practicante, mas no por ello me doy golpes de pecho y juzgo a quien piense en forma diferente de mí. Respeto las creencias y prácticas religiosas de otros, y creo en el ecumenismo, incluso respeto a quién se declare agnóstico, situación frecuente en el medio científico en el que me desenvuelvo.

Me confieso hoy publicamente pecador, creo que no es de sorprenderse, y confieso haber tenido en más de una ocasión una revista pornográfica en mis manos (no se desmayen, sé que muchos de ustedes también), y he defendido en ocasiones la fotografía de Playboy y comentado que en muchas ocasiones tienen artículos muy buenos, aún lo sostengo, aunque hace mucho tiempo que no la reviso, tal vez porque mis intereses han cambiado, más no porque no aprecie el cuerpo humano, en particular el femenino, o un buen retrato (incluso desnudos), recuerden mi afición por la fotografía.

Pero hoy, particularmente, 12 de diciembre, día en que celebramos a Nuestra Señora de Guadalupe (sin duda una de las celebraciones religiosas más importantes de México y del mundo Católico, me sentí ofendido, y supongo que así muchos que compartan ideas religiosas conmigo, me acerqué a un puesto de revistas pues quería comprar los nuevos números de National Geographic y Letras Libres, cuando alzo la vista en búsqueda de alguna otra que pudiera ser de mi interés, me topo como es costumbre en los kioskos, con la Playboy y otras cuantas bien expuestas, y lo que ví no me gustó.

En la portada de la ya mencionada revista aparece una mujer, atiavada como la Virgen María, y en la portada se puede leer “Te adoramos, María” por lo que mencioan en el periódico El Mundo en España (hasta allá llegó la noticia) hacen comentarios alusivos a la religión tales como: “Mantos, flores, ramos y vitrales; juegos de luz y de sombra que entregan en nuestras páginas una sensualidad renovada, testigos de la gracia femenina donde no cabe sino una mancha de sutileza de un cuerpo juvenil que irradia su hermosura en una alfombra de pétalos. Tuyos son la esperanza y el candor, tuyo el desnudo a la luz de las velas, tuya la corona con que te saluda diciembre. Así sea” y aunque según los directivos de la revista, nunca fué la intención que se le relacionara con la Santísima Virgen, creo que no queda lugar a dudas, ni por las frases, ni el ambiente que se dió, rodeada de vitrales que recuerdan una Iglesia.

Este tipo de actos, a mi parecer, sobrepasan los “límites” de la libertad de expresión (la cual defiendo y practico) y rayan en la falta de respeto, lo mismo opinaría en caso de que se hicieran símiles con otras religiones, recuerdo las caricaturas de Mahoma en un diario danés y las reacciones que ello llevó.  Simplemente, y para muestra un botón, cito  a Benito Juárez, quien ya sabemos no llevó buenas relaciones con la Iglesia: “El respeto al derecho ajeno es la paz” ó a Jean Paul Sartre “Mi libertad se termina donde empieza la de los demás” (tomando en cuenta que los libros llegarón aún a estar en el  Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum de la Iglesia Católica antes de que se terminara como tal en 1966 por Pablo VI).