el té y la química…
Hace ya más de un año que escribía el artículo sobre el té Earl Grey y las propiedades que este tiene por contener bergamota, en aquella ocasión prometía escribir más sobre el tema del té y las infusiones, pero no cumplí mi objetivo, en realidad no puedo escribir tanto como quisiera, pero ahora me daré un poco el espacio, aprovechando que no me sentí bien en la mañana de la garganta y no fui a Querétaro para la maestría.
Pues bien, empezaré comentándoles que hoy @Inti un velezolano, en Twitter uno de los más populares, que escribe en Esquizopedia y ALT1040 y a quien conocí cuando emprendía la búsqueda de su padre en Chile después del sismo de hace unos meses, comentaba que tomaría un té, el nombre de este, Lady Gray, al parecer por el empaque de Twinings se trata de un Earl Grey pero con naranja y limón, en realidad no lo conozco y mucho menos lo tengo en mi colección de sobrecitos de té. Pues bien, se me antojó el brevaje, al llegar a la cocina y sacar el envase en donde los guardo me decidí a cambiar el té por una infusión de manzanilla y menta, que endulcé con una cucharada de miel de abeja, vieja receta de las mamás para cuando uno tiene gripe, aprovechando que estamos en el mes de la madre, me lo preparé con un poco de nostalgia.
Pues bien, he de aceptar que no tengo ahorita tetera así que caliento el agua en el microondas (algo para la lista de regalos de boda) y como me resulta difícil encontrar infusiones de hojas completas, acudo a los sobres de Twinings. Aún así trato de llegar a los 95ºC que recomendaba la compañía para la preparación de esta infusión, así como en otros recomiendan los 100ºC, ahí me vino a la mente el protocolo Inglés para el té de las cinco para la preparación del té, que leí en alguna ocasión en Directo al Paladar, en dicho artículo sugieren como mencionaba, que es mejor usar las hojas completas y gozar de una buena tetera, calentar inicialmente el agua, así mismo la tentera en dónde se llevará el proceso, agregar las hojas para la infusión en la tetera y volver a calentar, sin llegar a los 100ºC.
Esto podría resultarnos exagerado, un capricho más de los ingleses, pero no hace muchos días veía en ElGourmet.com en el programa Alquimia, con Borja Blázquez, el por que en este caso el agua para preparar mate (que no es otra cosa sino una infusión también), debe de estar a 75ºC y que no es lo mismo si se llega a esa temperatura, que si uno se pasa de ella, deja que hierva y espera a que con el tiempo disminuya a los 75ºC, la explicación que daba, se basa en la física y en la química y es que a esa temperatura, el agua pierde oxígeno disuelto, así que si entendemos que para que un objeto se disuelva en el agua, debe tener una capacidad de saturación, esta se verá afectada, por la cantidad de moléculas de oxígeno que contenga.
La verdad veo un poco difícil que la gente que inició los protocolos de preparación del té de las cinco en Inglaterra hubiera pensado en ello, pero es posible que paladares bien entrenados, detectaran esos cambios en la concentración de la infusión. Pero además, para quienes gustamos de la acuariofilia, sabemos que cuando nuestros acuarios no están bien aireados, el agua empieza a ponerse turbia, por falta del oxígeno que han ido consumiendo los peces, esta razón ‘estética’ seguramente también juega un papel importante, ya que el té debe ser una infusión cristalina y transparente.
Regresemos al protocolo, una vez que el agua se encuentra entre 80 y 90ºC, se agrega a la tetera y se deja reposar para que se lleve a cabo la infusión, 5 minutos si queremos un té suave o 10 minutos para uno más intenso. Se sirve directamente en la taza, si se quiere con leche o crema de leche, esta ya se encontrará en el recipiente, de tal modo que al verter el té la mezcla será inmediata y no será necesario revolver.








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