hogar… dulce hogar
Desde que era pequeño, o bueno desde que tenía conciencia de la situación en la que vivíamos, yo había decidido que cuando me independizara, buscaría vivir fuera de la Cd. de México, aún cuando la Ciudad por sí sola vale la pena vivirla, ¡pero cómo me ha costado trabajo dejarla!
Primero tuve que dejarla por un año para irme a Durango a prestar mi servicio social, la experiancia por sí sola fue muy difícil, pero entre otras cosas extrañaba inclusive en gran parte el ajetreo del a gran ciudad. Ahora en Aguascalientes, estoy muy contento, es más si puedo me quedo a vivir allá, la vida es más tranquila, ¿contradictorio? ¡no! Creo que hasta que no se vive esa ambivalencia uno no lo puede entender.
Por un lado está la tranquilidad de los estados fuera del Distrito Federal, aunque en algunas grandes metrópolis se viven situaciones similares, nunca serán las mismas que en la ciudad más grande del mundo, uno agradece poder salir a caminar en las tardes o inclusive ir a una de las tiendas 24 horas por la madrugada a buscar algo que beber mientras trabaja. Continuar leyendo







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