jun 3 2009

si quieres ser muy alto, extírpate los testículos: la altura exagerada de los “castrato”

Sergio Parra

Si observamos una pintura donde aparezca un castrato, por ejemplo, el que aparece interpretando una pieza de Handel pintado por William Hogarth, nos daremos cuenta de algo llamativo en el físico del castrato.

Son altos, desgarbados (aunque en esta pintura está más exagerado de lo normal). Tienen la espalda encorvada debido a la osteoporosis. Muchos tienen pechos grandes y fláccidos. Raramente son calvos. Nunca sufren cáncer de próstata. Pero hoy sólo voy a centrarme en explicar la razón de que sean como jugadores de la NBA.

En la Italia del siglo XVIII, se creaban 4 mil castrati al año. Es decir, se le extirpaban los testículos a 4 mil niños sólo para poder explotar sus voces espléndidas. Un sacrificio que se dio en muchos otros contextos socioculturales: hasta 1920 no fueron prohibidos en Italia; el último castrato italiano, Alessandro Moreschi, murió en 1922. En la Ciudad Prohibida de Pekín se contaban por miles, y el último eunuco de la corte china, Sun Yaoting, no falleció hasta 1996, y fue enterrado junto a sus testículos, que habían sido meticulosamente conservados en un tarro. Unos 200 eunucos vivieron en el palacio de Topkapi de Estambul hasta 1924.

El motivo de que todos estos eunucos sean tan altos se debe a que sus placas óseas de crecimiento no se cierran. Las placas de crecimiento se encuentran en los huesos largos de niños y jóvenes. Son áreas en los extremos de los huesos donde hay tejido en crecimiento. Cada hueso largo tiene al menos dos placas de crecimiento: una a cada extremo.

Lo natural es que estas placas se vayan cerrando gradualmente a medida que el niño entra en la adolescencia, hasta que son sustituidas por hueso sólido. Una radiografía puede demostrar hasta dónde ha llegado este proceso e incluso servir para juzgar la “edad del hueso”. En un chico de 18 años, las placas están casi ocluidas, o lo están del todo y entonces el crecimiento se detiene.

Pero los eunucos, al faltarles los testículos, nunca dejan de crecer, y por esa razón los vemos como caricaturas exageradas y enfáticas en tantas y tantas pinturas. Ahora tenemos una razón biológica para suponer que esas pinturas no eran caricaturas ni exageraciones sino fieles retratos.


jun 1 2009

el vino para un principante…

Roberto

postervinoparaprincipEn definitiva, es una fortuna haberme encontrado con el blog de Vino Para Principiantes, sobre todo haberlo hecho desde casi el principio, y seguirlo lo más fiel posible, ya que a veces no puedo, por razones de trabajo, oir el Podcast puntualmente, pero eso sí, nunca me quedo sin oirlos aunque sea algúntiempo después. No quiero escribir un ensayo sobre lo que VPP a significado en mi vida, ni quiero sonar cursi o aludador, simplemente quiero recalcar que este espacio, me ha dado la oportunidad de adentrarme más en un mundo que, desde muy pequeño, me ha llamado mucho la atención: aprender del vino y todo lo que lo rodea.

Tal vez, algo tenga que ver mi ascendencia española o la ocupación de mi abuelo paterno como vinatero (aunque no lo conocí casi), pero el vino ha estado siempre presente en mi vida. No somos una familia que consumiera mucho vino, pero mi padre siempre lo reconoció y me enseño a verlo como un ingrediente fundamental en la mesa, en una buena comida, simplemente en una convivencia entre amigos o familiares. Poco a poco fui aprendiendo que al vino hay que buscarle sabores, olores y colores, que es un mundo mágico que va más allá de esa botella que se encuentra sobre nuestras mesas, que es algo más allá del caldo que refresca nuestros paladares, el vino es una cultura, un modus vivendi, y es que si se sabe apreciar, el vino puede convertirse en toda una filosofía de vida.

Desde el trabajo del vinicultor hasta que llega a nuestro paladar, el vino pasa por una serie de procesos que pocos conocen y que son los que sin duda más me han atraído, el vino tiene ciencia (situación que por mi afinidad científica me atrae), la química, la física, la agricultura, e inclusive la medicina tienen que ver con el vino, pero también tiene historia, cultura, geografía, música, literatura. En fin el vino es un mundo por sí solo, y Vino Para Principiantes me ha dado la oportunidad de introducirme a él.  De la mano de Juan Sostres he conocido sus variantes, a buscar sabores, distinguir colores, encontrar la ciruela y tabaco donde otros sólo ven un líquido, pero también he conocido diferentes regiones del mundo, sus culturas y sus creencias, y es que VPP es la puerta perfecta que invita a seguir aprendiendo y explorando este mundo con tantos rincones interesantes por explorar.

Juan, como me he atrevido a llamarlo, aun cuando resulta mi maestro, me ha motivado a seguir experimentando en el vino, una cultura que si bien está algo olvidada en nuestro país, sin duda alguna encuentra en sus manos o más bien en su voz, a uno de los principales exponentes jóvenes de la viniticultura en nuestro país y en el habla hispana. Juan tal vez sin proponerselo, se ha vuelto un embajador del vino en el mundo de los inverbes, y en uno de su valuartes para que continuemos incrementando las filas de los amantes, como dicen en el ElGourmet.com, “del buen vivir”.

Lejos estoy de saber de vinos, pero sin duda, Vino Para Principiantes me ha dado la pauta para iniciar y continuar conociendo de la que sin duda alguna, se ha vuelto mi bebida favorita, como lo ha sido de mucha gente a lo largo de la historia. Tal vez sea el agua, seguida del té (con su indiscutible cultura) las bebidas más consumidas del mundo, pero ninguna tan emblemática como el vino. No puedo restar importancia a estas y otras bebidas, como en mi México, que están el Tequila, el Mezcal, el Pulque e inclusive la Cerveza, el Sake japonés, el Whisky (irlandes, escocés, estadounidense, etc.), la Sidra (asturiana, alemana, etc), el Cognac francés y el Brandy de Jeréz de la Frontera, y desde Perú el Pisco, (estos últimos tres con una historia y origen muy ligados al vino), entre muchos otros, pero es irrefutable que el vino no se limita a un país o continente, y toma el caracter de universal, podemos hablar de varietales, de regiones, países, etc. pero siempre, el vino es y será el EL VINO.

Ante lo anterior, no me queda más que invitarlos a escuchar a Juan Sostres en Vino Para Principantes y adentrarse en el maravilloso y nunca mejor dicho, embriagante mundo del vino…

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