jun 13 2009

tweets de la semana 2009-06-13

Roberto
  • http://facebook.com/robertosancheztorre #
  • @juansotres comparto un brindis, por acá con un Cavernet Suavignon Chileno… y con la programación de SKY! #
  • La alegría duró poco, otra vez como ayer una lluvia de 5 minutos que sólo convierte la ciudad en asfixiante sauna! #
  • Dos días seguidos de lluvia! Por fin que baje un poco la temperatura! #
  • Llueve! Por fin cae la primera lluvia en serio en Aguascalientes en todo el año! Ojalá no sea sólo un chipi chipi como los dos de hace 1 mes #
  • En los trámites notariales y contables de la Clínica! Nada como empezar con todo en órden… #
  • Rumbo al gimnasio, a fortalecer el espíritu… #
  • @sopitas Jajaja.. te pasas, pero pues sí, la anatomía masculina colabora en ocasiones muy poco con la pedaleada, pero nada como la cleta! in reply to sopitas #
  • Ya que "me siguen" partidos políticos, políticos, etc, espero lean que la política jamás me había asqueado tanto como hoy. ¡GRACIAS A TODOS! #
  • Go Lakers! #
  • @juansotres Aguas Juan! No vayan a pensar que estuviste catando mucho antes de grabar! in reply to juansotres #
  • De regreso al hospital, ahora como médico adscrito de Medicina Interna, aunque sea por un par de días… Se siente raro, pero muy bien! #
  • Bookmark and Share

    jun 13 2009

    las matemáticas y amy winehouse (i)

    Maite Bermudez

    amy6.gifExiste un ritual que todos repetimos cada mañana antes de salir de casa. Comprobamos que llevamos nuestras llaves, el móvil, la cartera y algo que nunca podemos olvidar, sobre todo si vives en una gran ciudad y estás condenado a someterte a largos trayectos en metro o autobús: tu mp3 (mp4, ipod o iphone si eres de los que se apuntan a lo último en tecnología). Este tipo de aparatos se han convertido en algo indispensable para nosotros y en ellos cargamos nuestras canciones preferidas, las que queremos que nos acompañen en ciertos momentos del día.

    Mientras examinaba mi ipod, un amigo me comentó la semana pasada: ‘¿Te has parado a pensar que toda la música que llevas aquí se basa en fundamentos matemáticos y está interpretada por instrumentos que a su vez han sido construidos teniendo en cuenta proporciones igualmente matemáticas?’.

    La reflexión os habrá resultado tan desconcertante como a mí, pero se me olvida mencionar que mi amigo es ingeniero de telecomunicaciones especialista en imagen y sonido. Acto seguido me comentó que durante la carrera había cursado una asignatura optativa llamada ‘Acústica musical’ que acabó por abandonar por resultarle demasiado complicada.

    Reflexionando sobre el asunto me intrigaron dos cosas: por un lado, cómo a un ingeniero de telecomunicaciones podía resistírsele una asignatura como aquella, existiendo otras bastante más complicadas como Fundamentos de álgebra o Métodos Numéricos; por otro lado, pensé en la absurda relación entre las matemáticas y las canciones de Back to Back, el disco de Amy Winehouse que aquella mañana había cargado en mi ipod.

    Por muy surrealista que resulte, la relación existe. Para comprenderla, tenemos que remontarnos a la antigua Grecia, concretamente a Pitágoras. Este filósofo fue quien descubrió la importancia de los números en la música y la relación existente entre esta disciplina y las matemáticas. La propia palabra matemáticas proviene del griego mathema, que significa conocimiento. Pitágoras y sus seguidores, los llamados ‘pitagóricos’, dividían esta ciencia en cuatro áreas: la aritmética, la geometría, la astronomía y la música. Curiosamente, las matemáticas y la música tienen en común una propiedad excepcional: ambas constituyen lenguajes universales.

    Poca gente sabe que fueron los filósofos pitagóricos los que pusieron las bases de nuestra música actual –incluida la de Amy Winehouse, aunque más de uno lo discuta-. En la asignatura ‘Acústica musical’, la mencionada por mi amigo el ingeniero, se estudiaban las leyes cuantitativas de la acústica que fueron formuladas por el propio Pitágoras. El filósofo quería descubrir qué relación había entre la armonía musical y los números.

    Todos conocemos la escala musical que va del Do hasta el siguiente Do (una octava más alto). Pitágoras descubrió que la octava tenía una proporción matemática de 2/1. Os preguntaréis cómo descubrió esta relación matemática si las proporciones pertenecen al mundo de lo físico y las notas musicales al de lo auditivo. El descubrimiento fue el resultado de una serie de experimentos sencillos en los que utilizó cuerdas.

    Tensó varias cuerdas de distintas longitudes y las fue pellizcando para que vibraran y emitiesen sonidos. Finalmente, tras hacer muchas pruebas, tensó dos de ellas: una el doble de larga que la otra. Al hacerlas vibrar, se dio cuenta de que ambas emitían exactamente la misma nota musical, sólo que una sonaba una octava más alta que la otra (corresponde a un salto de ocho teclas en un piano). Luego tomó la cuerda más corta y la comparó con otra la mitad de larga que ella, corroborando de nuevo que el fenómeno volvía a repetirse. En definitiva, los tres sonidos correspondían a la misma nota musical, pero con dos octavas de diferencia entre ellas.

    escala1.gif

    Así fue cómo Pitágoras afianzó la primera y la última nota de la escala musical. Pero, ¿y las demás de dónde salieron? Tras investigar qué notas sonaban bien, Pitágoras fue deduciendo proporciones y encontró que tenían una particular relación matemática. Resulta que el cerebro reconoce como sonidos agradables (lo que en música llamamos ‘consonancias’) aquellos cuyas frecuencias están en ciertas proporciones simples: 2/1, 3/2, 4/3, etc., así que construyó una escala con cuatro notas.

    Tenía las dos primeras notas de la escala (Do grave y Do agudo) y consiguió la siguiente nota (Sol) colocando una cuerda cuyo largo era dos tercios de la inicial. Luego colocó otra con una longitud tres cuartas partes de la inicial (Fa) y se hizo con la escala de cuatro notas a la que nos referíamos antes.

    escala3.gif

    escala4.gif

    Pero nos siguen faltando cuatro notas más para completar las ocho…

    Pitágoras se fijó en la distancia o proporción existente entre las dos nuevas notas (Fa y Sol). Esta proporción o intervalo es lo que hoy conocemos como tono. Para completar la escala aumentó un tono desde el Do grave y obtuvo el Re, y luego desde el Re, logrando un Mi. Ahí se detuvo. Al intentar aumentar un tono desde Mi se dio cuenta de que el sonido obtenido se situaba entre el Fa y el Sol. Decidió entonces aplicar la mitad de un tono: el hemitono o semitono, logrando así el Fa. Las notas La y Si las consiguió incrementando un tono desde la anterior, mientras que del Si al Do agudo también aplicó el sistema del hemitono, consiguiendo cuadrar la escala y llegar al Do último.

    escala.gif

    Así que ya veis. Las canciones que Amy compone tienen como fundamento estas ocho notas y algunas más de las que hablaremos más adelante. Comprobado: las matemáticas y la reina del soul sí que guardan relación, tal como pronosticaba mi amigo el ingeniero.

    Vía | DivulgaMat

    Más información | www.educastur.es

    Bookmark and Share