viernes de flexiones y reflexiones…
Ya llegó el viernes, y con ello un respiro, momentos de reflexión y el que hacer en el departamento, pues con pretexto de que está el virus, quien me ayuda no vino, y pos ¿pa’qué avisar?. Pero también, como buen webfílico, por no decir internetmaniaco, me he querido acercar un poco a este medio, me puse a leer o más bien depurar los más de 1,000 artículos que tengo frente a mí en mi buzón, para de ahí seleccionar por un lado cuales sugiero para que lean mis compañeros en el blog de la especialidad y por otro lado cuales me voy a chutar este fin de semana, la verdad es que me atrasé una semana y media con esto del virus (de la flojera mexicana) y ahora me arrepiento. Hasta ahorita llevo depurando 300 artículos, afortunadamente hasta ahorita no me han cargado la mano, así que no hay mucho que leer, aunque si se incrementó un poco la hemeroteca para consultar al rato.
Pero no venía a contarles nada de esto y ya lo hice, no cabe duda que sentarse frente a una computadora con un teclado y un poco de tiempo disponible es un verdadero peligro. Realmente hoy no quiería hablar del virus de la Influenza A H1N1, pero creo que es mejor hablar de ello que de las tristes campañas políticas, las cuales inevitablemente serán tratadas en temas subsecuentes.
Me parece triste ver la manera en que se ha tratado a mis connacionales así como a mi propio país exclusivamente sólo por estar viviendo una situación difícil en lo que a salud se refiere. Ver que por tener un pasaporte que dice México, es motivo suficiente para enclaustrarlos en un hotel de pésima categoría, mientras que a residentes de otros países y de la misma República Popular China se les asigna un hotel de lujo y se les dan más privilegios mientras los mantienen en “cuarentena”, denota más el trato discrimitatorio; no tengo nada en contra de los que fueron bien tratados aclaro, no quiero que luego se hieran susceptibilidades de pobladores de otras naciones, simplemente creo que por un lado, no había ninguna justificación para que ni a los mexicanos, ni a ellos se les tratara así y se les privara de su libertad, pero aún más grave resulta ver que además de todo, el país de orígen determinaba la manera en que iban a ser tratados.
Pero esta situación no ha sido exclusiva de China y Singapur, de otro modo, pero los países latinoamericanos (en su mayoría) que dicen ser hermanos, le dan la espalda a mi país siendo que es el momento en que más se les necesita. Independientemente de la situación de salud, salieron a relucir viejos recelos y problemas, es absurdo que se cancele el concierto de un grupo mexicano, simplemente por el origen del mismo, siendo que el público será netamente originario del país sede. La actitud de la CONMEBOL así como de todos los países que la integran, rechazando viajar a México o recibir a los equipos nacionales en algún país sede, por “miedo a la influeza” es medicamente injustificada, sino que refleja lo que durante años hemos visto que, aunque se nos siga invitando, exiten preferencias y favoritismos para los países propios de la región.
Cerrar fronteras a tal grado que no se acepta la ayuda humanitaria que México ofrece, denota de parte de Haití un comportamiento infantil y lleno de ignorancia, que demuestra en ese minúsculo ejemplo el por qué, no sólo ese país, sino toda la región incluyendo a la República Mexicana, no podemos superarnos, parece mentira que por un miedo injustificado al contagio, prefieran rechazar alimento, y que, aunque parezca poca la ayuda, escojan pasar hambre.
Pasando a otro tema, México ha actuado con prontitud a pesar del excepticismo de otros países o peor aún de muchos mexicanos, creo que si bien en muchas ocasiones se ha criticado al gobierno mexicano y yo en primer lugar, debemos también apreciar las cosas que se hacen bien, lo malo es que cuando esto sucede el mexicano, ya por naturaleza o ya por experiencia, duda y en sus dudas fantasea, sueña tan tanto que luego se cree sus sueños, sean de grandeza o pesadillas, pero se los cree, volamos alto viéndonos con la Copa del Mundo en nuestras manos, y nos hundimos encontrando todos nuestros defectos, no aprendemos a ver lo bueno para retomarlo y aumentarlo, ni tampoco aprendemos de nuestros errores para no repetirlos. El mexicano por naturaleza tropieza con la misma piedra una y mil veces, debemos de cambiar esto, debemos dejar de ser objeto de nuestros propios chistes, con esa habilidad que se tiene para encontrar la broma adecuada en el momento preciso, enfoquemos nuestros esfuerzos para mejorar nuestra nación, no importan las ideologías políticas, ni las creencias religiosas, los mexicanos demostramos muchas veces que somos capaces de trabajar unidos, pero que esto no sólo sea en grandes desgracias, que sea en un día a día.
Escribía en otros artículos sobre los problemas existentes en los sistemas de salud de nuestro país, no es posible ocultarlos, ahí están, también comentaba que hay posibilidades de sacarlos adelante ya que se cuenta con el capital humano y económico para hacerlo, lamentablemente nosotros mismos nos hemos puesto trabas, creando barreras inpenetrables. Somos nosotros, los trabajadores de la salud y sus sindicatos, los usuarios de los hospitales y centros de salud, los gobernadores y presidentes, los diputados y senadores, quienes tenemos la culpa, año con año, sexenio con sexenio, echamos la culpa a quien a tomado la batuta, tal vez sí hagan falta líderes con los pantalones bien puestos y que tomen a la salud como un tema prioritario, con la importancia que se merece un derecho natural de todo ser humano, pero mientras que los demás no estemos dispuestos a trabajar no importará quién sea el presdiente, el senador o el director del instituto de salud, no se va a mejorar.
Así como urgen reformas económicas que logren sacar a nuestro país del hoyo en que se encuentra, es necesario apresurar la marcha para mejorar nuestro sistema de salud, pero esta es una propuesta que seguramente encontrará mil y un trabas, las ideas serán miles pero todas las partes tienen intereses que no están dispuestos a ceder, es ahí donde se detienen los cambios.
Pero en fin, basta de tanto rollo, hoy me toca hacer más abdominales y flexiones que el resto de los días por ser viernes, así que dejaré de reflexionar y me empezaré a flexionar. Por si no vuelvo, buen viernes, mejor sábado y un delicioso domingo, ¡aquí nos vemos!
Artículos relacionados:
- la salud en méxico, una epidemia más vieja que la influenza…
- aclaraciones de dudas y malos entendidos…
- el cuarto poder…
- aunque no soy veterinario ahí les va…
- porque en méxico nada es imposible…
Publicaciones relacionadas que recibes por Yet Another Related Posts Plugin.








