aclaraciones de dudas y malos entendidos…
Hay un género literario que me fascina, la ficción, devoro libros de Bradbury, Huxley, Stephen King, entre otros, siempre teniendo presente que se trata de una novela, producto del gran ingenio del escritor, pero me temo que no siempre sucede así. Si además tomamos en cuenta que vivimos en un país donde la ficción, durante muchos años, ha sido la forma de gobernar, hemos vivido en la fantasía generada por la mente de nuestros gobernadores, y corremos el riesgo de sacar falsas conclusiones de textos literarios, por mucho que se aclare que se trata de ficciones.
Afortunadamente, la forma de pensar de nuestra gente ha ido cambiando, se exige más la demostración de todo, algo que desde hace siglos hacen los científicos (y no sólo hablo de matemáticos, químicos, médicos, astrónomos etc. sino también de filósofos, literarios, politólogos, etc.) Hoy por hoy todo se cuestiona, y creo que esto es algo muy sano, siempre y cuando tomemos las medidas necesarias para realizarlo, llevemos un proceso, que para muchos lleva el término de método científico.
Hoy participé de un debate en Facebook, originado de un artículo ficticio, producto de la gran inventiva de mi amiga Ale del Castillo, donde tal vez actué inicialmente, cansado de “hipótesis sobre la influenza”, como un contundente dictador del pasado, donde quise imponer mi opinión como cierta, y sin ganas de justificarme he decido hacer este análisis…
Cierto es que cometí un error garrafal, algo que desde chicos nos han dicho, nunca contestes en forma inmediata, medita lo que dirás y en este caso lo que escribirás (peor aún, pues queda para siempre), no leí detenidamente, o más bien no me dí el tiempo de ver que se trataba de una “teoría imaginativa” y no uno más de esos correos que dan por hecho hipótesis sin fundamentos, y como buen (o mal) científico establecí mi opinión en menos de dos segundos y confieso, haber contestado antes de terminar de leer y ver el P.D. que aclaraba se trataba de un producto meramente fantaseoso y no de un rumor como aquellos a los que me refería.
Ya mencionaba en un artículo anterior, que entiendo que la gente dude, al contrario, festejo que lo haga, que todo se cuestione, ello generará grandes frutos, no hay una edad en donde se aprenda más que la etapa de los por qué’s en la infancia, y creo que eso hace falta en nuestro país, que todo lo cuestionemos, que tratemos de llegar al trasfondo de todo, de ahí se originarán grandes productos científicos, literarios y políticos, dejaremos de ser títeres no de un destino, sino de un puñado de personas, que no forzosamente inteligentes pero sí más hábiles, se aprovechan de esa apatía a cuestionar de la mayoría de nosotros.
Hoy, no sólo nuestro país, sino toda la humanidad enfrenta un problema, llamado influenza, que no es producto de la inventiva de nadie, que existe, que se tienen pruebas científicas de ella, pero que lamentablemente, por las heridas sufridas en el pasado, ha sido sometida a dudas, y esto no es lo malo, sino ha sido incluida en una serie de teorías políticas por demás enredadas, y tristemente aún nuestra población, en general, no está preparada para tener un juicio propio y cae facilmente en estos rumores.
He dicho ya, que me alegro de que se cuestione todo, pero me entristezco ver que no es que se dude, sino que se cree más en la ficción que en la realidad tangible, esto es, creo yo, lo que facilita que seamos muñecos atados a los hilos de los políticos y de aquellos que con más iniciativa quieran jalar a su antojo.
Aplaudo la inventiva de muchos (imágenes, chistes, canciones, y artículos de ficción), ya releyendo con calma y después uno o dos tés, menos cansado y habiendo respirado profundamente, he disfrutado de la teoría de Ale, de su gran inventiva digna de ser releída, pero creo, que como periodista, conoce el gran peligro de un texto así en gente que como yo, puede leerlo sin un análisis meticuloso, y que más allá de una discusión acalorada, producto de un cuestionamiento, lo asimile como verdadero, es por ello que me he sentado a escribir un poco sobre esto, pues creo que necesitamos los “científicos” hablar un poco más en castellano y menos en términos extraños reducidos a “Virus Influenza A H1N1″ que suena ciertamente a un código de Star Trek para un arma biológica.
Es por ello, que he decido aclarar algunos puntos, sin meterme en política, en la situación internacional y mucho menos en la nacional, en donde muchos, más cercanos que yo a los linderos del gobierno, políticas nacionales e internacionales, etc. podrán debatirme sin que yo pueda siquiera decir pío, simplemente quiero contarles mi experiencia como médico y aclarar algunos términos que por ser utilizados poco, se conocer casi nada en el universo exterior al de la burbuja donde nos desenvolvemos los médicos.
El término epidemia ha sido transformado en varias ocasiones, si lo tomamos literal a como lo menciona la Real Academia de la Lengua Española tenemos que epidemia es:
1. f. Enfermedad que se propaga durante algún tiempo por un país, acometiendo simultáneamente a gran número de personas.
Para los médicos, especialmente los especialistas en Epidemiología, Salud Pública, etc. este término ya no es sólamente eso, sino que se aproxima más a lo que se menciona en Wikipedia:
En la actualidad el concepto es una relación entre una línea de base de una enfermedad, que puede ser la prevalencia o incidencia normales, y el número de casos que se detectan en un momento dado. En este sentido si una comunidad se encuentra libre de determinada enfermedad, un solo caso constituye una epidemia. En otras palabras, es un incremento significativamente elevado en el número de casos de una enfermedad con respecto al número de casos esperados.
Es por ello que a pesar de ser hasta ahorita 26 las muertes confirmadas, que se encuentran relacionadas con el virus, y que el número de casos a nivel mundial no sobrepasen los 1000, debemos tratar con urgencia el caso. ¿Qué lo hace sobresalir de las muertes de origen respiratorio que se dan a diario en el mundo? ¿Por qué si en México se dan más de 15,000 muertes anuales por enfermedades de origen respiratorio, 26 llaman tanto la atención? ¿Se exagera en el comportamiento de las autoridades? ¿Se está inventando? ¿Ocultan más casos?
- Bien, si no puedo asegurar si se ocultan casos, puedo decirles que 1 único caso de esta enfermedad debería ser tratado con extrema cautela, que al darse cuenta de la virulencia del padecimiento y de la capacidad de transmisión que se tiene se debe dar alerta, no solo nacional sino mundial, más aun si no se conoce nada o casi nada de dicho agente patógeno, es por ello que el término epidemia está bien utilizado, y las medidas aplicadas adecuadamente, es preferible en estos casos (como en muchos otros), pecar de desconfiado que lamentar no haber hecho nada a tiempo.
- La población dónde se detectó mayor afección fue la de los jóvenes, y no la de los ancianos y niños como normalmente sucede, en una época del año donde no se espera un pico tan alto en su incidencia, esto basta para levantar una alarma.
¿Por qué varían tanto las cifras que dan las autoridades (llamense OMS, CDC y SS)?
- En nuestra formación como médicos, se debe pensar de lo más común a lo menos común, es por ello que de inicio tantos casos pasaron desapercibidos, no podemos centrarnos en pensar que se un padecimiento se trata de un virus extraño, cuando por prevalencia, es más probable que se trate de otro, así que mientras la prueba no exista, debemos iniciar un tratamiento, esto llevó por supuesto a las razones por las cuales muchos casos previos a la “alerta sanitaria” no habían sido diagnosticados, lo plausible es que se tengan resguardadas muestras que permitan ahora establecer un diagnóstico de aquellos casos. ¿Para qué? Para conocer mejor la forma en que se comporta el virus y de esta manera establecer estrategias para combatirlo. Más allá de los errores garrafales del pasado, en México se tienen historias de éxito a este respecto, tal es el caso de la viruela y la poliomelitis. También, por el contrario, se han cometido errores catastróficos, como es el haber desmantelado en 1977 un laboratorio para producir vacunas y no instaurarlo nuevamente sino hasta el año pasado, 31 años después, que por los costos y dificultades actualmente pagamos las consecuencias de que no esté funcionando al 100%, es por ello que se analizan todos los casos y una de las primeras causas de tal flucutación de cifras.
- Siempre que se sospeche de una nueva enfermedad y que se conozca poco de ella, debemos verla en todos lados, sobre todo si se piensa que es sumamente virulenta y patogénica, es decir que tiene una gran capacidad de transmitirse y causar daño. Ante tal premisa, una vez que se reconocen patrones del comportamiento (factores de riesgo, formas de transmisión, signos, síntomas, etc.) todo aquel caso que comparta estas características deberá ser tomado como un caso probable hasta que se demuestre lo contrario. Como ya lo decía antes, pecamos los médicos, de desconfiados. Esta vez, el error de nuestras autoridades, creo yo, más que ocultar informción es haber dado toda la información pero sin explicar claramente a que se referían, es por ello que después se decidió hablar sólo de casos confirmados, aún así quedaron lagunas pues las cifras resultaron ser más pequeñas y poco impactantes, lo que dificulta a la población en general enteder el por qué de tanto “alborto”.
- Una vez detectada la forma adecuada para diagnosticar el padecimiento y que no permita lugar a dudas, se toman los casos probables y se analizan, para de este modo llegar al número real de casos, el análisis final, corroborar la demografía, características clínicas de los afectados, del virus, sus síntomas, etc. para hasta entonces, establecer con toda claridad la cifra de afectados, que los hizo más o menos susceptibles a la enfermedad, etc.
¿Por qué no vemos a ningún enfermo, muertos ó familiares?
- Antes que nada, cuando un médico se gradua, por tradición hace el Juramento Hipocrático, en donde entre otras cosas se menciona:
- Guardaré silencio sobre todo aquello que en mi profesión, o fuera de ella, oiga o vea en la vida de los hombres que no deban ser públicos, manteniendo estas cosas de manera que no se pueda hablar de ellas.
- Si bien por antiguo este Juramento ha caído en desuso, la Declaración de Ginebra de 1948 (que actualmente rige a nivel mundial la profesión médica) retoma el punto anterior, y establece un juramento por parte del médico que versa:
- GUARDAR Y RESPETAR los secretos confiados a mí, incluso después del fallecimiento del paciente
- Velando por lo anterior, aplaudo la discresión con que se ha manejado la identidad de los pacientes y familiares, pero no sólo por cumplir un juramento, ya que podría parecer contradictorio con lo que dictan las nuevas leyes de transparencia, sino también porque las muestras de discriminación en general no se han hecho esperar, ni a nivel internacional y más triste aun entre mexicanos, dónde por ser de un origen determinado se da derecho a enclaustar o inclusive apedrear a las personas, esto me hace pensar ¿qué pasaría si se revelara la identidad de los enfermos? No podemos decir que el comportamiento mostrado por los chinos o por la gente de Guerrero es civilizada o justificable, me remonta a tiempos bíblicos y más recientes donde se aislaba a personas por tener padecimientos “demoniacos” como la lepra o alteraciones mentales, sin tener justificación alguna y no me meteré más a hablar de ello.
- Otro ejemplo de esta reacción, si bien no igual, muestra de la ignorancia y los efectos de una información liberada, es lo que ha sucedido con los “pobres puercos”, ahora todos les echan la culpa de todo, países con grandes adelantos científicos como Rusia en su época, y que sigue teniendo grandes conocmientos médicos, prohíbe la importación de productos porcícolas españoles, en el Cairo se matan a miles de puercos sin ton ni son, todo originado por el nombre de la enfermedad, que se le llamó “Swine Flu”, ello debido al orígen genético del virus (si hay dudas sobre que es mutación y cómo es que se da, envíenmelas, por lo pronto aquí lo dejamos… No se contagia del cerdo al humano, lo más paradójico es que al parecer en Canadá han visto que lo contrario si sucede)
- La restricción a los hospitales, a los centros de aislamiento, etc. no busca otra cosa sino proteger a la población, los médicos escogimos, sabedores de que ese era un riesgo, esta profesión, asumimos el riesgo, pero también en base a nuestros juramentos estamos convencidos de no someter a riesgos innecesarios al resto de la población.
- Se que parte de la incredulidad, o la totalidad de ella se debe a un comportamiento que nos remonta a los experimentos de Pavlov, respondiendo a estímulos externos, hemos sido afectados por mentiras y ahora no creemos nada, lamentablemente en este caso, es preferible no seguir la premisa médica y creer, antes de dudar y lamentarnos de no haber creído.
- Ahora bien, si bastase mi pura opinión, puedo decirles que yo he visto a los enfermos, he visto gente con más de 40ºC, cosa que no es normal en una gripe cualquiera y no es producto de la sugestión o de la psicomatización, he visto gente que apenas se puede mover por el dolor e inclusive tuve conocimiento directo de un fallecido, todos ellos con la prueba inmunológica positiva para el virus de la Influenza A H1N1. Así mismo y bajo mi propia opinión, la información manejada hasta el momento ha sido clara y correspnde a la realidad, al menos yo puedo corroborar las de mi entidad y han sido los casos mencionados.
Si se ha visto que este virus no afecta a las poblaciones que ya están vacunadas contra la influenza “común” ¿La vacuna contra la influenza estacional protege a la población?
- Antes que nada, si se han detectado casos de pacientes ancianos y niños que han muerto, así que no es una norma que sólo afecte a población no vacunada, lo que nos lleva a la conclusión de que no la previene.
- Podría (y quiero decir que esto es una hipótesis a investigarse) tener algunos componentes del genoma del virus “común”, que se compartan con el virus de la influenza A H1N1, con lo anterior se podría trabajar en una vacuna que previniera ambas patologías, pero siempre debemos recordar que se trata de dos agentes etiológicos diferentes y deben ser manejados como tal.
¿Entonces por qué está matando jóvenes?
- La causa es la misma por la cual se vacuna a los extremos de la vida para la Influenza estacinal, las defensas de los pacientes jóvenes (entendamos por ello a los mayores de 18 años y menores de 65), se ha visto en algunos de los casos, que desarrollan una respuesta inmunológica súmamente agresiva, lo que los lleva a desarrollar un Síndrome de Respuesta Inmunológica Sistémica (SIRS) es decir una respuesta de las defensas muy fuerte, que lleva a una falla de todos los órganos del cuerpo, y con ello a la muerte si no es detectado a tiempo, así mismo otra causa de muerte es desarrollar un Síndrome de Insuficiencia Respiratura Progresiva Aguda, que en castellano es que es la edematización (reteción de líquidos) en el pulmón y que evita que se intercambien adecuadamente los gases entre la sangre y el aire en los alvoeolos, esto puede ser secundario a muchas cosas, desde el ya mencionado SIRS, neumonías, entre otras.
¿Cómo evitarlo?
- Más allá de lo que algunos rumores dicen, no automedicarse es esencial, puesto que se enmascaran muchos síntomas, que cuando deciden acudir al médico, al no estar presentes pueden confundir el diagnóstico, así mismo los riesgos de la automedicación son muchos, ya que se desconocen todos los efectos secundarios de los fármacos, interacciones con otros, etc. lo cual puede agravar más la situación.
- Las medidas de higiene, parecen cataletas de canción de preescolar, pero para no agrandar más este artículo, sólo quiero mencionar que muchísimas enfermedades que afectan a nuestra población son 100% prevenibles con una adecuada higiene, alimentación y ejercicio, lametablemente seguimos siendo muy deficientes en ello, esta es una enfermedad cuyo agente causal (el virus Influenza A H1N1) es sensible, por ejemplo a desinfectantes, jabones, y medidas generales.
- Si se presentan síntomas acudir al médico, hoy como pocas veces las instituciones de salud están trabajando en conjunto (ojalá se aprenda de esta circunstacia para muchas otras)
En fin, espero haber podido aclarar un poco más al respecto y me pongo como siempre a su órdenes para continuar conversando, pido disculpas a quienes pude ofender con mis comentarios, pero creo que si bien aplaudo la creatividad e inventiva, soy el el primero en contar chistes y retransmitirlos, debemos ser muy cuidadosos de aquella información que ponemos en línea, pues puede resultar muy peligrosa.Hoy precisamente hablaba de cultura, y fui yo quien no se dió tiempo para leer con cuidado, recibí una bofetada de guante blanco y tengo que reconocerlo, pero también que mi caso sirva de experiencia, pues son muchos los mails con rumores, muy probablemente sacados de documentos como el que leí y retransmitidos sin ninguna responsabilidad. Se que Ale escribió sin ninguna intención morbosa su artículo, e inclusive reconozco su originalidad, tengo la esperanza de que todos quienes la leyeron vieron lo que yo no, su humor negro y sátira, que a pesar de ser otros géneros junto con la ficción que me gustan, no distinguí en mi caso, cansado de verdaderos rumores que han hecho mucho daño al juntarse con la ignoracia y aún exceso de credulidad de los demás, aunado al cansancio físico y mental de ver, creánme, los “casos de la vida real”, ¡inclusive yo tengo mi propia teoría del origen de la epidemia!.
Saludos.
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