dic 31 2008

feliz 2009

Roberto

Listo, unas horas de adelanto, pero el primer mensaje del año, y con ello quiero regalarles un calendario que encontré en Entropía y que quiero compartir con todos ustedes y elaborado por Luis Pabón

ilus_calendario2009


dic 31 2008

una mirada al 2008

Roberto

2008Generalmente todo lo achacamos a nuestra suerte, pero la verdad sea dicha es que no creo en la fortuna o el destino, yo pienso que es uno quien se lo labra. Clamamos a Dios por el libre albeldrío pero si equivocamos el rumbo de nuestras vidas, le echamos la culpa de nuestros destinos, sólo nos acordamos de Él para pedirle que solucione problemas, siendo que en muchas ocasiones está en nuestras manos el corregirlos, dejémosle únicamente lo que esté fuera de nuestro alcance y tracemos nosostros las rutas de nuestra vida. Creo que Reinhold Niebuhr no se equivoca cuando únicamete pide al Señor serenidad para aceptar las coas que no puede cambiar, valor para cambiar las que si puede y sabiduría para diferenciarlas.

Hoy es el último día del 2008, que a pesar de una crisis económica mundial, puedo decir que en términos generales resultó para mí un buen año:

A nivel profesional, donde terminé la especialidad y se tuvieron éxitos en ella como el I Congreso Nacional y encontrar trabajo saliendo, inclusive logre entrar en la UNEME EC como lo deseaba. como en el personal.

Como pareja, creo que a pesar y gracias a la distancia crecimos, y al menos yo creo nos consolidamos más como tal, espero que el próximo año juntos podamos lograr aún mayor madurez como pareja.

Como familia, tal vez hemos pasado momentos muy difíciles, pero guardo la esperanza de que después de la tormenta viene la calma, y siempre he creido y comprobado que nunca hay mal que por bien no venga, por muy obscuro que se vea el porvenir, siempre hay una luz al final del camino, espero que el 2009 la traiga, por mi parte trabajaré como hijo y como hermano para que así sea.

No puedo olvidar que en este año llegó a mi vida Cousteau, que definitivamente me ayuda a comprobar mi afinidad por los animales, en particular por el amigo del hombre, y quien vino a cambiar mis costumbres jajaja, ahora si camino más.

He conocido mucha gente, tanto del medio médico como externa, que espero siga formando parte de mi vida y quien de uno u otro modo ha marcado ya un poco el rumbo que esta tomó. También refirmé mi amistad con mucha gente que a pesar de las distancias, siempre estará ahí y yo para ellos, y por favor en base al uso de la tecnología y de Facebook me he recontrado con gente que ahora sí mejor que nunca pude decir, años de no verlos o saber de ellos.

En fin, un buen año, con bemoles que bien valen la pena vivirlos, pues son ellos los que dan sentido a la vida, espero poder hacer del 2009 uno mucho mejor y que lo mismo sea para cada uno de ustedes, sintiendo la satisfacción de lograr lo que se propongan.


dic 30 2008

el rey efímero…

Roberto

Castillos en el aireErasé una vez un rey, que construyó sus castillos en el aire, los cimentó en nubes de ilusión y sus paredes eran cristal de fantasía. Sus torres estaban vigiladas por halcones y sus fosos por dragones. El castillo principal estaba rodeado por jardines de promesas y su huertos de frutos de la pasión inagotable. Todos los días nacía el sol de la esperanza y en las noches se dormía bajo los rayos de la luna tranquilidad.

Todo era belleza en el reino de la ilusión, todo era perfecto y parecía no tener fin, sin embargo, un día soplaron desde el norte los vientos de la verdad, los cristales vibraron hasta el colapso y los halcones espantados volaron, mientras los dragones se esfumaron. Las promesas se marchitaron y el sol jamás volvió a brillar, las noches fueron de desvelo angustiante y las tinieblas reinaron.

Una luz se encendió, no todo estaba perdido.  Es cierto, el jardín de promesas y frutos de la pasión no existía, pero el terreno era fértil al trabajo, si uno labra, siembra y cuida la parcela, es posible obtener mejores recompensas. Las paredes de cristal se verán bellas, pero las del concreto levantadas con el sudor de la frente nos protegen ante el abatir de la cruda realidad. No hay halcones ni dragones que cuiden lo que es nuestro, debemos abrir los ojos ante lo que nos rodea y estar preparados para lo que venga.

Moraleja: Más vale la más cruda realidad conocida, que la efímera fantasía.

RST


dic 30 2008

puerquitos anfibios…

Roberto

Phelpshinos

¡ Por fin, cuatro meses después, con este photofinish inédito podemos ver que efectivamente Phelps llegó antes!


dic 29 2008

desde youtube: happy new year con abba

Roberto


dic 29 2008

el rincón de mis recuerdos…

Roberto

Abraza tus árbolesEl otro día leía una nota sobre abrazar árboles, la verdad perdí la referencia pero confío en que alguien me la pueda dar, sé que tenía un principio en el Reiki, en sí, poco me importa esto, simplemente es una introducción a que extraño mi jardín de árboles, ese rincón en donde pasé muchos años de mi infancia.

Quiero contarles del lugar que albergó mi fuerte, construido con apenas tres tablones, como torretas tres cipreses y cuyo arsenal se basaba en bolas de lodo, lanzadas contra enemigos imaginarios. Al norte contaba con torreones de vigilancia, las ramas de mi yuca, cuyas flores apuntando al cielo siempre me empujaron a crecer. Justo enfrente de las torres estaba el muro, constituido por el limonero, quien no solo me daba protección, sino que impregnaba con su aroma mi reino, y daba con sus frutos alimento.

Tras de mí, al oriente y al sur del castillo, se levantaban las murallas de los países vecinos, cuan sabias son las plantas, que las enredaderas de la francesa escalaban aquellas paredes para ingresar en mi jardín; ahí caían los chayotes, quienes con sus espinas me enseñaron que el exterior puede engañar, siempre lo mejor está por dentro, pero hay que tener cuidado para manejarlos, como cualquier circunstancia en nuestras vidas.

Tal vez uno de los símbolos más emblemáticos de mi imperio fuese el viejo hule, que más de una vez me dio sombra en un día de calor y refugio en mis horas de juego, bajo sus hojas me senté a tomar paletas de limón, preparadas en casa con los frutos de su vecino, compartiendo esos momentos con mi hermana, sin que el exterior nos preocupara, sin saber que nos deparaba el futuro.

Al occidente, estaba la más alta de la torres, y sin duda mi más anhelado recuerdo, el abeto, que resistió las embestidas de mis perros, quien fue mi respaldo en horas de estudio y de lectura recreativa, quien me abrigó en momentos de desolación adolescente y que fue sin saberlo mi confidente.

Todo esta fortaleza, estaba rodeada por un foso de lirios, fresas silvestres y piedras volcánicas, que le daban un aspecto seguro e impenetrable a mi mundo infantil, y que después no podría dejar en mi adolescencia, como el punto de huida que todo púber necesita, hoy añoro mi rincón, pues necesito abrazarme de sus árboles.

Hoy puedo decir que aquél mundo donde me sentía seguro de niño ha cambiado totalmente, lo he visto desmoronarse, no hablo de mi jardín, cuyos miembros se mantienen erguidos, esperando que los visite, no hablo tampoco de las mariposas y aves que en él descansan, hablo en realidad de aquello que defendía como real, el espíritu que mantenía mi castillo y que hoy parece desvanecerse ante mis ojos como espuma que se lleva el mar.

Yo no era el rey del castillo, simplemente el caballero que lo defendía, el rey ha muerto, y hoy mi castillo no tiene quien lo cuide, quiero hablarles de él, pero eso es cuestión de tiempo, primero necesitaba hablarles del reino y de mi necesidad de abrazar árboles, tal vez mañana cuente del monarca, pero eso, sólo tal vez…


dic 24 2008

vamos pastores vamos… al centro comercial

Roberto

Albert Finney en el papel de Scrooge en 1970

Para ser sinceros, no sé con cuanta ilusión esperé la Navidad este año, es más, ya no sé si me ilusiona que estas fechas lleguen. No se confundan, no soy un personaje surgido del genio literario de Charles Dickens, soy simpemente alguien que hoy le dió por pensar, justo el día de Noche Buena, en el siginificado de estas fechas.

Si nos remontamos a los orígenes de la celebración, veremos, como todos saben, que tiene un principio religioso, es una celebración meramente cristiana, donde se conmemora el nacimiento de Jesús, guarda relación con la celebración romana del Saturno, aunque no está claro el origen real del por qué el 25 de diciembre, y curiosamente también coincide con fiestas importantes para los germanos, mexicas, incas, entre otros. Por cálculos basados en los evangelios y otros hallazgos, debemos pensar que en realidad ocurrió aproximádamente en Septiembre.

En cada lugar del mundo, a la celebración de la navidad se le ha dado un toque especial, aunque cada vez más vemos una mezcla de los mismos, siendo tal vez otra manifestación de la ya tan mentada globalización, tristemente, ganando el toque consumista de la misma, y es ahí donde surge mi antipatía por estas fiestas, y no por una concordancia directa con el Grinch de Dr. Seuss.

Con miedo a sonar moralista, o a que mi artículo resulte un tanto rosa, la verdad es que la Navidad ha perdido su valor esencial, en menos de un dos por tres quedan olvidadas todas las promesas, los buenos deseos y la fraternidad, los únicos beneficiados de estas fechas son los comercios (que conste que no tengo nada en contra de sus subsitencia). Se nos menciona Navidad y sólo pensamos en los regalos que hay que comprar y en desear que los que recibamos sean tan buenos como los que damos.

Los niños cada vez menos disfrutan de la colocación de Nacimientos (Belenes en España). Las posadas, más que un evento religioso o al menos un momento de sana convivencia, se han vuelto el momento idóneo para aumentar, con un buen pretexto, el nivel de OH en nuestra sangre, ¡no hay ponche sin piquete!

Las compañías televisoras aprovechan sus mensajes navideños, como una estrategia para vender sus productos, las casas de juguetes hacen ver a los niños que sin el juguete más caro no hay una navidad real, poniendo en jaque a sus papás a la hora de colaboraro con el Niño Dios y/o Papá Noel… ¡rayos! no olvidemos que ¡ya están incluidos y de paquete los Reyes Magos!

En nuestro país, aún se respeta algo el sentido familiar de las fechas, pero tristemente, como el día de la madre, parece ocupar poco a poco el único día familiar y solo queda en mi colección de frases trilladas: “que todos los días del año sean Navidad.” Gracias a Dios, mi familia se mantiene unida, y esta fecha únicamente es pretexto para una cena especial y no para nuestra reunión.

En fin, los dejo, tengo que ir a buscar lo últimos regalos, esperando que en esta ocasión por fin me regalen el televisor de plasma de 32″ (mínimo). Bueno, ya hablando en serio, los dejo deseándoles, sinceramente, una muy Feliz Navidad.

Roberto Scrooge Sánchez


dic 23 2008

journal médico comprado por revista de chismes

Roberto

Aún no es 28 de diciembre y me he llevado un sopetón al ver la portada, que este mes, tiene la revista British Medical Journal (BMJ), en donde podemos apreciar una paradodia a la revista ¡Hola! ó bien a su hermana británica Hello!.

Portada de la revista British Medical Journal emulando a la revista "del corazón" ¡HOLA!

Portada de la revista British Medical Journal emulando a la revista "del corazón" ¡HOLA!

No se espanten con el título, no hay tal compra, o al menos no he encontrado esa noticia. Pero tal vez si sea la respuesta a lo que ya comentabamos en alguna ocasión, la gente no lee ciencia, y esta puede ser la reacción de las revistas médicas y científicas al problema.


dic 23 2008

un retrato de mi economía

Roberto

Jamás pensé que mi situación tuviera una fotografía, pero, cómo ya he aprendido ¡en internet hay de todo! les presento a mi economía:

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dic 22 2008

a la vejez viruelas…

Roberto

¿Me estaré volviendo viejo?

Ronda esta pregunta por mi mente por una serie de síntomas que, frecuentemente son atribuídos, si no forzosamente a personas de edad avanzada, si un poco más adelantados a mí. Estoy en el entendido de que, como ser vivo, tiendo a envejecer, que los años no pasan en valde, que, por mucho niño que lleve por dentro mi cuerpo sufrirá de cambios físicos propios del transcurrir del tiempo, pero mis síntomas, si bien algunos físicos, son más bien de lo que he disfrutado.

¿Disfrutado? Pues sí, este fin de semana pasado, he gozado de las delicias de un par de pantuflas, el pijama de franela, una bata, y sentarme en un sillón (poco faltó que fuese reposet) para leer un libro, acompañado de una copa de vino tinto por momentos y en otros de un café, inclusive hasta un té se me antojó, pero fue más mi pereza de salir a buscarlo que las ganas de tomarlo, ¡estuve tan agusto “chocheando”!

No fueron estos los únicos síntomas de mi vejez prematura, salí a pasear con mi perro, tranquilamente, sin que nada me preocupara, por primera en mucho tiempo, puedo decir que dí la vuelta relajado y pausadamente, sin prisas, mi perro disfrutó mi envejecimiento sorpresivo, pues pudo husmear cada rincón, cada árbol y cada insecto que se le atrevesaba, sin el acostrumbrado jalón de correa para que apretara el paso, esta vez no se oyó el ¡vamos Cousteau, corre!.

Vino la acostumbrada película del sábado, y ahí tenían la clásica escena: un abuelito sentado en su sillón, con unas galletitas, su chocolatito caliente, su pijama, sus pantuflas, un cobertor en las piernas y el perro acurrucado en sus pies, mientras ve un clásico del cine mexicano. Pues bien, no fueron galletas sino un platón de palomitas y no fue chocolate sino un vaso de Coca Cola Zero, pero el resto de la escena era la misma, excepto porque el anciano tiene 29 años, (a meses, pero aún no de llegar a los 30). He de confesar, que con el frío si se me antojó el chocolate caliente, pero no se lleva bien con mis palomitas, que como viejo de costumbres, no perdono ante una película,  que en esta ocasión no fue una clásica del cine mexicano, pero  tampoco se trataba de un estreno, volví a ver Vanilla Sky para poder compararla con la versión original, la española, Abre los Ojos.

Por si esto no fuera poco, estuve con un dolor de espalda, que me hacía  moverme lo menos posible, y de pronto cuando pasé frente al espejo, me ví, ahí, encorvado, caminando despacio y con la mano en la espalda, ¡sólo me hacía falta el bastón!

Esto no ha sido todo, me ha dado por recordar, de hecho, esta vez había comenzado a escribir un poco sobre lo que recordaba, pero borraba y borraba los párrrafos una y otra vez, poco convencido de mi pésimo estilo literario, aún quedará pendiente dedicarle un nuevo “post” al ricón donde jugaba en mi infancia, que en mi época de adolescencia se convirtió en mi refugio y que en muchas ocasiones me acogió para leer, ya fuese por placer o para preparar algún examen en mis épocas de preparatoriano y universitario, ya en otra ocasión será.

Como dice el comercial, ¡ya me ví! con mi boina, que ya saben muchos que la tengo, mi bufanda, caminando por las calles, apoyado en el bastón, con mi perro a la izquierda, mi periódico debajo del brazo, sentado bajo la sombra de algún árbol, en una banca del Jardín San Marcos, sacando de mi chaqueta una bolsa con un viejo bolillo, para alimentar a las palomas y ardillas que por ahí merodean, o tal vez sentarme en algún café, a tomarme una taza a media tarde, mientras juego con mis amigos dominó o ajedrez.

¡Ya me ví!