oct 3 2008

coca-cola… usos y costumbres

Roberto

Tal vez uno de mis mayores vicios sea esa bebida poco saludable llamada Coca Cola, ahora tomo su versión no más sana, pero si menos engordante denominada Zero, entorno a dicho refresco existen leyendas urbanas impresionantes y realmente increíbles, algunas como la de un buen limpiador de grasa, comprobadas por un servidor, pro lo que es aún más asombroso es ver la nota que encontré en Directo al Paladar (recomiendo ampliamente este sitio aquellos científicos locos que gustan experimentar en sus cocinas…)

Parece ser que el investigador que descubrió que la Coca Cola destruye los espermatozoides ha triunfado en la entrega de los premios Nobel. Pero no se apuren, no era un Nobel de los de la prestigiosa academia sueca, si no de los premios humorísticos Ig Nobel entregados por los editores de Annals of Improbable Research, una revista de humor científico.

Como ustedes ya supondrán, los premios Ig Nobel pretenden ser una alternativa divertida a los extremadamente serios premios Nobel y buscan las investigaciones mas curiosas y recalcitrantes. Aún así, los Ig están basados en investigaciones reales y publicadas en medios científicos.

Así, Deborah Anderson, del Boston University Medical Center, y sus compañeros recibieron el premio de química por un estudio de 1985 publicado en el New England Journal of Medicine que descubrió que la Coca Cola mata los espermatozoides.

Otras investigaciones curiosas que han sido premiadas con estos galardones son por ejemplo: a los investigadores de la Universidad de Trento que realizaron un estudio donde engañaron a un grupo de personas haciéndoles creer que estaban comiendo patatas fritas frescas al reproducir un sonido crujiente cuando las mordían; o al equipo francés que descubrió que las pulgas de los perros pueden saltar más lejos que las pulgas de los gatos…

Por cierto, la foto que ilustra la entrada es del fotógrafo japonés Yoshio Itagaki y pertenece a su serie de fotografías sobre las leyendas urbanas. Si la quieren ver entera, pinchen en el enlace de abajo a su web.

aun hay más…

En 1886 un farmacéutico creó la formula de la Coca Cola y desde entonces ha llovido bastante. Se han dicho y desdicho muchísimas cosas sobre ella, cuya única misión era oscurecer en la medida de lo posible el éxito de este refresco de fama mundial.

Se han oído historias tan disparatadas como que era capaz de consumir un bistec de ternera si lo introducías en Coca Cola, con lo cual al entrar en contacto con las paredes de tu estómago, no podías imaginar lo que te podía pasar a ti. Como ésta, otras tantas más.

La realidad es que un consumo excesivo sí que es perjudicial, pero no sólo con esta bebida, con todo. La Coca Cola es un cóctel a base de conservantes, colorantes, ácido fosfórico y demás. Por poner un ejemplo, el ácido fosfórico combinado con fructosa y azúcar refinado dificulta en nuestro organismo la absorción del hierro, en consecuencia la probabilidad de sufrir anemia es mayor.

Otro componente, la cafeína, abusar de este estimulante puede producir aceleración del pulso, pequeñas taquicardias y subidas de la tensión arterial. Así podríamos ir enumerando componentes (no todos, claro está) y adjudicando los efectos correspondientes por el abuso, pero repetimos, no sólo en la Coca Cola, en muchos más preparados y alimentos existentes.

A continuación detallamos algunos de los mitos atribuidos a la Coca Cola:

* Si quieres limpiar el WC, basta con verter una lata de Coca-Cola en él, dejando que la bebida repose durante una hora, seguidamente tiras de la cadena y queda bien limpio. El ácido cítrico en la Coca-Cola elimina las manchas de la porcelana.
* Para eliminar manchas de oxidación de las pegatinas en los coches, tan sencillo como frotar la superficie afectada con Coca Cola.
* Para limpiar la corrosión de los bornes de una batería de coche, vierte un poco de cola en cada borne y listo.
* Para aflojar un tornillo oxidado deposita un poco de la bebida en la cabeza del tornillo durante unos minutos.
* Para quitar la grasa de la ropa, pues eso, meter una lata de Coca Cola en la lavadora con ropa grasienta y no tendrás que recurrir a detergentes poderosos.

Un gran cúmulo de barbaridades, pero seguro que tú conoces alguna más y la puedes compartir con nosotros. La conclusión es que si no abusas, resulta agradable tomarse una Coca Cola de vez en cuando y no por ello nos corroe el interior. Por cierto, ¿con limón o sin limón?

Fuente: Directo al Paladar